Bajo el título “SPARX” ha visto la luz el primer proyecto en el sector de los videojuegos enfocado íntegramente a ayudar a combatir la depresión de miles de jóvenes neozelandeses.
Según la directora de dicha innovación, la psicóloga Sally Merry, la terapia escogida para crear los cimientos de dicho videojuego ha sido la CBT o ayuda cognitivo-conductual. Sally está especializada en niños y adolescentes con problemas, y precisamente por esto, el argumento del juego es bastante simple a la vez que particular.
En “SPARX“, el jugador se meterá en la piel de un avatar cuya misión será la de destruir todos los pensamientos negativos de la población con bolas de fuego, persiguiendo la finalidad de salvar al mundo de la desesperación y todos los problemas derivados de ella.
Es bastante curiosa la duración de cada nivel, oscilando los 40 minutos, que casualmente, es lo que dura una sesión de esta profesional con sus clientes. Aunque con total probabilidad y por desgracia no ayude a los pacientes más afectados, en este caso el juego intentará que den el paso de pedir ayuda a sus seres más cercanos.
“La depresión entre los jóvenes es un fenómeno internacional. Es frecuente y la mayoría de las veces no se trata”, indica Merry, bastante concienciada y conocedora de que Nueva Zelanda es uno de los países con mayor tasa de suicidios en jóvenes con depresión.
Una bonita iniciativa sin duda que esperemos consiga sus objetivos marcados ayudando a que se recuperen miles de adolescentes de este país y, porque no, de otros si el fenómeno cumple con sus objetivos.
Enlace | SPARX
